¿Una extraña picazón en bañistas del lago Puelo?
Domingo 25 de Enero de 2009 12:58 - 21434 Lecturas.

En los últimos veranos, la gente ha sufrido picazón e irritación en la piel, que perdura por varios días, después de haberse bañado en el lago Puelo. La doctora Verónica Flores, especialista del Laboratorio de Parasitología (Inibioma- Universidad Nacional del Comahue-Conicet) dio precisiones sobre esta afección que se conoce como dermatitis cercarial humana o dermatitis del bañista.

 

Cómo son los síntomas y qué recaudos adoptar.


lagopuelo.jpgEn los últimos veranos, la gente ha sufrido picazón e irritación en la piel, que perdura por varios días, después de haberse bañado en el lago Puelo, la doctora e investigadora del Conicet, Verónica Flores*, brinda información sobre esta afección que se conoce como dermatitis cercarial humana, dermatitis del bañista, dermatitis esquistosomática, picazón del nadador, piojo de pato o pique (en inglés: swimmer´s itch o duck itch).

¿Qué es la dermatitis cercarial humana?

La dermatitis cercarial humana es una erupción cutánea causada por una reacción alérgica a la penetración de larvas nadadoras que provienen de parásitos de caracoles infestados. La infestación ocurre en el agua, principalmente en zonas costeras donde estas larvas se encuentran disponibles.

Esta enfermedad, que afecta a hombres y a mujeres de todas las edades, es más común en niños, debido a que es más probable que naden, se introduzcan en el agua o jueguen en la playa mojándose pies y manos.

La dermatitis ocurre cuando los parásitos, sus hospedadores y el hombre comparten un ambiente bajo condiciones que favorecen la transmisión del parásito. Este fenómeno es estacional, siendo más frecuente en verano, cuando se liberan las cercarias desde los caracoles y el número de personas que están en contacto con el agua es mayor.

¿Qué síntomas produce?

 Los síntomas que produce la infestación con estas larvas son: hormigueo en la piel, sensación de quemazón, picazón, con la aparición posterior de una erupción transitoria en forma de ronchas, pequeños granos, ampollas o papúlas, en este último caso con el aspecto de picaduras de insecto. La picazón puede desaparecer entre 10 y 15 horas después de la infestación o puede hacerse más intensa. Dentro de las 12 a 24 horas posteriores, se desarrolla una erupción en la piel que estuvo expuesta al agua. Durante este período también puede desarrollarse un enrojecimiento de la piel (roncha). A continuación, la erupción puede producir una intensa picazón, que suele desaparecer en una semana.

Es posible que una primera exposición o baño en el agua infestada no se traduzca necesariamente en la aparición de brote y picazón. Pero exposiciones repetidas, aún en años sucesivos, aumentan la sensibilidad de las personas al parásito y con ello, la probabilidad de que se presente el brote.

La dermatitis cercarial humana produce incomodidad pero no pone en peligro la vida ni se contagia entre personas.

¿Qué hacer?

La aplicación de compresas frías siempre ayuda a controlar el brote de dermatitis y a calmar la picazón. Otros tratamientos incluyen baños con sales de Epson o de bicarbonato de sodio. Debe evitarse el rascado de la zona afectada ya que esto puede provocar su ulceración y llevar a una infección bacteriana secundaria. Si la reacción alérgica es muy intensa consultar al médico por medicación adicional.

¿Quién provoca la dermatitis cercarial?

 El agente causal de la dermatitis cercarial es una larva nadadora denominada cercaria. Los hospedadores de este grupo de parásitos utilizan a caracoles (hospedador intermediario, que aloja estadios larvales) y a aves (hospedador definitivo, que aloja al estadio adulto).
Los caracoles son parasitados en el hepatopáncreas por un estadio denominado “esporoquiste,” que se reproduce asexualmente generando miles de cercarias. Las cercarias salen de los caracoles al agua y nadan con movimientos ondulantes de la cola buscando a las aves acuáticas. Una vez que se produce el encuentro entre ambos, las cercarias penetran la piel con ayuda de enzimas que destruyen los tejidos. Es en este punto, donde el hombre puede infestarse accidentalmente al encontrarse con cercarias. En las aves acuáticas, la cercaria migra hasta alcanzar las venas mesentéricas, que irrigan el tubo digestivo, donde se desarrolla el estadio adulto. El parásito adulto se reproduce sexualmente y produce huevos que son eliminados al medio acuático junto con las heces del ave. Una vez que los huevos llegan al agua eclosiona otra larva nadadora, denominada miracidio, que busca a un caracol. El miracido penetra al caracol y se transforma en esporoquiste.

El hombre es un callejón sin salida para el ciclo de vida de esta parásito dado que las cercarias, una vez que penetraron la piel, no pueden continuar migrando, se estacionan en la dermis donde mueren generando una reacción alérgica.

En el lago Puelo, el ciclo de vida de estos parásitos incluiría a caracoles del género Chilina (Figura 3) como hospedadores intermediarios y a aves como el pato vapor volador (Tachyeres patagonicus), el pato maicero (Anas georgica), el pato barcino (Anas flavirostris) y las gallaretas (Fulica sp.), entre otras como hospedadores definitivos (Figura de portada).

Factores de riesgo

Algunas pruebas realizadas en laboratorio indican que los caracoles liberan las cercarias mayoritariamente a la mañana y en días soleados, por lo tanto la exposición al agua en estas condiciones aumenta el riesgo. El viento es otro factor importante dado que acumula las cercarias a lo largo de las costas.

Estudios realizados en Europa y en América del Norte indican que cuanto más prolongados son los baños, más alta es la posibilidad de que las cercarias penetren la piel. Por otra parte, realizar actividades acuáticas en zonas litorales de baja profundidad (lugar donde viven los caracoles) también incrementa la posibilidad de infestarse. Los niños se infestan con más frecuencia y más intensamente que los adultos, por su tendencia a permanecer más tiempo en el agua, en zonas de poca profundidad.

Los estímulos para la penetración, son la temperatura corporal, y la presencia de ácidos grasos, como los ácidos linoleico y linolénico de la piel, sustancias que se producen naturalmente en la piel humana.

¿Dónde se distribuye la enfermedad en argentina y en el mundo?

En 1928, W. W. Cort, un científico estadounidense, fue el primero que demostró que el agente causal de la dermatitis cercarial humana era un parásito de ave. Los brotes de dermatitis se han registrado a diferentes latitudes en el mundo desde 1940, incluyendo lugares como Alaska. Desde aquellos días hasta hoy, se han reportado numerosos casos y brotes de esta enfermedad, con mayor frecuencia en la última década registrándose nuevos casos en Asia (Irán), en Europa (Islandia, Francia, Austria, Suiza, etc.), en América del Norte (Alaska, Canadá y Estados Unidos) y en América del Sur (Chile).

En Argentina, existen registros de esta enfermedad desde 1955 en la laguna Chascomús (provincia de Buenos Aires) y más recientemente en los lagos Mari-Menuco y Los Barreales (Neuquén) y en el lago Pellegrini (Río Negro).

¿Cómo evitarla?

La única forma de prevenir la dermatitis cercarial humana es evitar el contacto con agua contaminada con cercarias. Acortar el tiempo de exposición al agua y secarse (frotarse) después de los baños, puede ayudar a reducir el riesgo de la erupción. Se aconseja además no entrar en el agua durante la mañana, evitar las zonas costeras, poco profundas y con abundante vegetación acuática y protegerse la piel con ropas que la cubran adecuadamente.

* Verónica Flores
Doctora de la Universidad Nacional del Comahue
Investigador Asistente de la Carrera del Investigador CONICET
Integrante del Laboratorio de Parasitología
INIBIOMA (Universidad Nacional del Comahue-CONICET)
Área temática principal: Parasitismo en sistemas acuáticos templado - fríos

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