Estudiar en Cuba
Domingo 22 de Enero de 2012 11:51 - 7919 Lecturas.
Foto3De Maquinchao a Cuba, una experiencia que realizan gran cantidad de estudiantes argentinos. En esta oportunidad, Hans Schulz ofrece en su espacio de Crónicas una entrevista con la doctora Mariela Michelena, de Maquinchao.

Estudiar en Cuba
Entrevista a la Dra. Mariela Michelena / Maquinchao


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Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), La Habana, Cuba


Iniciativas relevantes

Como parte de la caravana médica solidaria a Comallo y el paraje El Caín en la meseta de Somuncura organizada para fines del mes de octubre del año pasado por el Centro Sai Baba de Bariloche, la Cooperativa de Remisses Coreba Ltda. y el Grupo Padres Amigos Solidarios, tuve la oportunidad de entrevistar a la joven Dra. Mariela Michelena del hospital de Maquinchao. Tanto ella como su marido, el Dr. Jorge Catricheo, cursaron sus estudios en la afamada ELAM (Escuela Latinoamericana de Medicina) de la isla de Cuba y se encuentran en el momento ejerciendo su profesión en dicho hospital de la Línea Sur.

Para poner a la Escuela en un contexto histórico me gustaría citar su página WEB  cuando dice que  “el desastre provocado por los huracanes George y Mitch en 1998, que afectó profundamente a las economías de los países centroamericanos y caribeños y que ocasionó además la pérdida irreparable de miles de vidas, tuvo la respuesta cubana de concebir un Programa Integral de Salud, proyecto de cooperación que conllevó al envío de brigadas compuestas por médicos y paramédicos a los lugares más afectados y apartados de esos territorios. Es en ese contexto que el Presidente cubano, Fidel Castro Ruz, concibió la creación de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) para formar gratuitamente como médicos a jóvenes de esos países, los que luego de terminar su carrera o la especialidad han retornado,  en su inmensa mayoría, a brindar sus servicios en las comunidades de origen.

Este  proyecto científico - pedagógico  hoy acoge a estudiantes de 116  países latinoamericanos, caribeños, de Estados Unidos, África, Asia y Oceanía. Estos jóvenes proceden fundamentalmente de los estratos más humildes de sus sociedades y presentan diversidades étnicas, educacionales y culturales, pero todos cursan sus estudios en un clima fraterno y amistoso. La matrícula de la Escuela es de aproximadamente 24 mil estudiantes formados en Cuba, distribuidos por las Universidades médicas del país. Primera graduación: Año 2005. Hasta el año 2010 ya hay 6 promociones, 8594 graduados de 54 países.” (1)


Foto2“A los que mantienen vivo el sueño de los pioneros”

Personalmente conocí a varias/os de los estudiantes que a lo largo de los últimos años han estudiado en Cuba y junto al Dr. Wasserman, Viviana Gelain y el Instituto Arrayán he tenido el honor de participar en varios viajes solidarios a comunidades de la Línea Sur en compañía de ellos. El proyecto apoyado y asistido por algunos pocos entusiastas emprendedores como Claudia Camba y Eduardo Auer  y llevado a cabo con grandes sacrificios por jóvenes provenientes de varias comunidades de la región no ha tenido la publicidad que se merece. Como muchas veces sucede, la mayoría de nosotros poco sabemos de estos jóvenes de la Escuela de Medicina de Cuba y de las vicisitudes ocurridas a lo largo de sus estudios. Es importante destacar estas iniciativas efectivas y de consecuencias innegables para algunos sectores de nuestra sociedad y  que muchas veces transcurren invisibles frente a tanta distracción planificada. Son las cosas de esa otra historia que también sucede mientras estamos ocupados con otros menesteres.

Como una contribución al tema pongo aquí a disposición de los lectores la transcripción de una breve charla con la Dra. Michelena del hospital de la localidad de Maquinchao, provincia de Río Negro. En nota aparte comparto imágenes de un viaje a Rio Chico realizado en agosto del año 2003 junto a jóvenes estudiantes de nuestra región que se encontraban estudiando en  la ELAM.

Hans Schulz
B2000 /Crónicas  

(1)    http://www.sld.cu/sitios/elam/

Entrevista
Dra. Mariela Michelena / Maquinchao – 29 de octubre 2011


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Maquinchao, Dra. Mariela Michelena y Viviana Gelain, 29 de Octubre 2011

Transcripción textual
(H): Hans Schulz / (MM): Mariela Michelena


(H) ¿Mariela, en que años estuviste estudiando medicina en Cuba?
(MM) Entre el año 2000 y el 2008.
(H) ¿Y cómo era la vida allí?
(MM) La ELAM queda como a tres kilómetros de la Habana. Antiguamente era una escuela naval.  La idea de hacer una escuela de medicina para centroamericanos surgió a partir de un desastre natural – huracán - que hubo en los noventa en Nicaragua y al cual fueron muchos cubanos voluntarios para ayudar. Después se fue ampliando y cuando yo fui ya abarcaba toda América incluyendo a los EEUU. Cuando yo estaba había unos veinte norteamericanos más o menos. Las instalaciones son muy impresionantes. Allí estuvimos los dos primeros años. Podías salir los viernes y regresar los domingos. El resto del tiempo estas en la Escuela. La mayoría de nosotros no tenía parientes allí pero los cubanos son muy solidarios, muy cálidos,  y se preocupan para que te sientas bien. Por eso no es muy difícil encontrar una familia “adoptiva”. El primer año es difícil pero ya en el segundo tenes muchas amistades y familias a donde ir.
(H) ¿A qué edad te fuiste?
(MM) Yo me fui a los diecinueve años con una autorización de mis papas.
(H) ¿Y volvías de vez en cuando?
(MM) Bueno, eso depende de las posibilidades económicas de cada uno. Si uno tuviera la posibilidad podría venir dos veces al año, en las vacaciones de julio y en las de diciembre, pero eso para la mayoría es muy difícil. Si no podes te quedás en Cuba todo el año. Nosotros teníamos una especie de DNI cubano y podíamos viajar por todos lados y comprar cosas con el peso cubano. Hay algunos chicos a los que les enviaban cincuenta dólares por mes que allá es un montón de plata y otros que no recibían nada de sus familias. Había de todo. En mi caso yo vine tres veces en los siete años pero por una razón económica. Imagínate que nosotros somos cinco y yo soy la mayor. Si hubiera sido por mi venía dos veces al año pero no fue posible para mi familia.
(H) No es fácil
(MM) Para nada. Aparte pasaban cosas importantes en la familia acá en Río Negro como casamientos, fallecimientos, cumpleaños y vos no estás. Cada llamada era un resumen de las cosas que habían ocurrido en meses. Tenes que tener una gran fuerza de voluntad para aguantar. En el primer año yo tuve mis dudas y mucha indecisión. Hay momentos en que todo te cansa: el calor, la comida, la gente con otra  cultura. Pero te tenés que adaptar. Es una carrera muy exigente. Me afectó mucho en la parte personal y también en la académica y repetí de año. Me vine a la Argentina después del primer año y ya no quería regresar. Pero ya estaba en pareja con mi actual marido que también estudiaba en Cuba y una de las razones para volver fue él. Yo estuve tres meses acá pero finalmente resolvimos entre todos que regresaba a Cuba. ¡Y era cursar de nuevo cuatro materias que ya había cursado! Fue un gran esfuerzo pero valió la pena.

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Cuba, ELAM (www.sld.cu)

(H) ¿En cuba estabas becada?
(MM) Si. Hay becados y autofinanciados. Hay países que tienen convenios con Cuba de autofinanciados y pagan por cada alumno. Eso es muy común para los jóvenes que vienen de Oriente como Omán por ejemplo o también de Sudáfrica. De Latinoamérica hay muchos becados pero también algunos autofinanciados especialmente de Méjico.  La beca consistía en alojamiento, comida, los libros y el uniforme. Nos daban una cuota en dinero cubano de cien pesos que eran cinco dólares que allá no era poco.  Ellos tienen una visión diferente a la nuestra, se han criado de otra manera. Cuando acá te querés comprar una pasta de dientes te compras la que te gusta más. Allá compras la que se compra todo el mundo y chao. Es sólo una pasta de dientes, te limpias los dientes y ya está. Lo mismo un desodorante por ejemplo. Ellos viven así. Yo siento que nosotros nos hemos criado con muchos aspectos tan superficiales. Si acá te querés comprar una remera tiene que venir con una cosita acá, otro detalle ahí, con un cuello de esta forma, ahí te compras una remera y ya está y no importa que tenga una estrella, un brillito o alguna otra cosa. Ellos viven así. Incorporaron la simplicidad. Para que comprar tantas cosas. Esas son cosas que vas viendo y experimentando aparte de la medicina.
(H) Una experiencia enriquecedora,
¡Conoces gente y culturas tan diferentes a uno! Y ya cuando estás en el último año te das cuenta que quedaron lazos y relaciones para siempre.
(H) Algunos se quedan para alguna especialización, ¿Verdad?
(MM) Cuando terminás Cuba te da la posibilidad de hacer un año y medio más de medicina general en lugares en que ellos necesitan atención médica y que generalmente son lugares periféricos o  rurales.  Y después te dan la opción de anotarte en tres especialidades que te gustaría hacer.  Para la gente que se queda para alguna  especialidad es todo un desafío porque es seguir dependiendo de los padres. Uno va con 18 años para allá y son seis años de carrera  más uno y medio de MGI (Medicina General Integral). Si le sumas a eso  los años de la especialidad,  llevas todo a diez años de estudio en que estás de alguna u otras manera dependiendo de tus papas. (1)  Yo terminé el sexto año y no quise hacer más. Pensé que mis papas ya habían hecho suficiente por mí. Y me vine para acá y justo llegué con la convalidación.
(H) Y Mariela contame un poco de la carrera
(MM) Cuando llegás tenes un período de seis meses en la Habana en una escuelita con sus dormitorios, su comedor y sus aulas de práctica. Es el Curso Premédico. (2) Allí en seis meses te dan materias generales como química, biología, física y matemática. Recién después de esos seis meses inicias el primer año de medicina  Después del segundo año ya nos mandan a las provincias porque cada provincia tiene una facultad de medicina. Cuando llegas a segundo año se hacen los traslados en colectivo que pone el estado cubano, es una verdadera mudanza.  A veces los destinos se eligen por sorteo, por pedido y otras porque una delegación decide ir a tal o cual provincia. En nuestro caso fuimos a Santa Clara en la provincia de Villa Clara que está en el centro del país. Son más o menos tres horas de viaje desde la Habana. Ahí nos recibieron muy bien, también por la relación que existe allí con el Che Guevara. El vivió ahí y sus restos están ahí. Ahí también volves a encontrar a otra familia. El grupo de ochocientos se dispersa entonces por las provincias. A partir del tercer año ya empiezan las prácticas en los hospitales y te van asignando pacientes. Como la idea de ellos siempre fue descentralizar tienen hospitales de alta complejidad en varias ciudades como Cienfuegos o Santiago de Cuba.

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(H) ¿Y allí comienzan las practicas?
(H) El momento de las prácticas es el momento decisivo, cuando vas directamente a la sala y estás con el paciente y cuando sabes si lo que estudiaste es para vos o no lo es. Porque enseguida te ponen en contacto con el paciente, con su historia clínica.  Si le hacen un análisis vos tenés que saber cuál es y porqué lo hacen, cuales son los resultados y también opinar porque todos los días hay evaluaciones.  Son casos por los cuales sos responsable. Y son varias rotaciones porque está Medicina General, Medicina Interna, Pediatría y Ginecología. Y como ya quedamos pocos, porque estamos repartidos en todas las provincias, los profesores te conocen muy bien.
(H) Y acá, cuando volviste ¿cómo fue?
(MM) Nos fuimos con la idea de que teníamos que volver a los lugares en donde faltaban médicos, donde faltara atención médica primaria que era para lo que nosotros nos formamos. Llamamos, mandamos cartas a la Línea Sur y como éramos dos el único lugar en el que había puestos libres era el Hospital de Maquinchao. Y acá estamos desde hace un año y medio.

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Maquinchao, Río Negro, Una Ccalle del pueblo


(H) ¿Y conocés otros casos como ustedes que estén trabajando en la provincia?
(MM) Si,  había un doctor que estaba en Comallo pero  se fue. Tenía una novia colombiana que por el tema del título no podía trabajar acá y tenía que estar en Buenos Aires lo que hacía imposible un proyecto de vida juntos. Lo emocional muchas veces juega un papel importante. Hace un mes que no hablo con ellos. Él estaba mal por tener que dejar a su familia. Hay otra doctora que es de acá y está en Belisle, en el Valle Medio. El marido de ella es venezolano.
(H) Todo  un tema éste de los lugares de trabajo
(MM) Si, nosotros queríamos volver pero también seguir especializándonos, algo que acá no es muy fácil. Aprovechamos que en Jacobacci está el doctor Mario Del Carpio que ahora es intendente y que tiene muchos años de experiencia en Hidatidosis que es un tema que allá no se trataba mucho en profundidad, porque no es una enfermedad frecuente. También estamos en contacto con el Dr. Sánchez, ginecólogo del mismo Hospital. Nosotros somos muy jovencitos y no es fácil con los pacientes. Inclusive el ser de la zona te desacredita frente a ellos. Nadie es profeta en su propia tierra. Cuesta, hay que remar bastante. No es fácil insertarse. Incluso entre los colegas cuando vamos a alguna capacitación no nos valorizan porque hemos estudiado afuera sin siquiera preguntarte porque, ni cómo,  ni dónde. Hay otros sin embargo que te muestran todo su afecto. Acá en el hospital de Maquinchao somos tres médicos y el director del Hospital que también es médico. Se ha formado un equipo muy lindo, nos consultamos mucho. Lo único que pesa es la distancia. Cuando tenemos que derivar a Roca por cuestiones graves son tres horas de viaje.


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Hospital Maquinacho, V. Gelain junto al Dr. Dr. Jorge Catricheo

(H) ¡Pero de Los Menucos a Roca está todo asfaltado!
(MM) No, falta, están trabajando, pero falta todavía.
(H) ¿Y qué pasaba con el título cuando volvías a la Argentina?
(MM) Ahora está validado, pero cuando nosotros fuimos no era así. En ese entonces nos ibamos pensando que podías volver a trabajar a la Argentina pero sin una seguridad. Pensabas bueno, iré a trabajar en Chile, Uruguay o Europa que lo aceptan, cosas así. Era todo un desafío. En un momento se podía hacer una reválida y la única universidad que lo permitía era la de Rosario. Era bastante engorroso. Finalmente hace tres años, y luego de largas negociaciones de los directivos de todas las universidades argentinas más importantes se convalidó sin revalida.  
(H) ¿Y en tu caso como fue?
(MM) Yo tuve la suerte de que ya se había convalidación.  Era un trámite que se hacía en la Embajada de Argentina y había una larga lista porque había cinco promociones antes que la mía que estaban esperando su título.
¿Me vas a mostrar algún billete de Cuba?
(MM) Si, tengo unos pocos. Éste lo tiene al Che y éste ótro muestra la entrada de Fidel a la Habana cuando venían de la Sierra Maestra.

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Notas:
(1)    “El objetivo supremo de nuestra Institución es la formación de Médicos Generales Básicos, orientados hacia el trabajo de la Atención Primaria de Salud, como escenario fundamental de su futura actuación profesional y con una elevada preparación científica, humanista, ética y solidaria, capaces de actuar en su entorno para satisfacer las necesidades de la región y contribuir al desarrollo humano sostenible. (…) La formación posdoctoral es un proceso de actualización permanente para profesores e investigadores con el grado científico de Doctor  en Ciencias que puede tener expresiones diferentes en la diversidad de la educación de postgrado. Los objetivos son capacitar sistemáticamente a los profesionales, técnicos y demás trabajadores acorde a las necesidades de la ELAM y del Sistema Nacional de Salud y perfeccionar e implementar el Sistema de Educación Postgraduada para la formación del capital humano nacional y de otros países, con una sólida preparación científica, técnica y humanista. La Escuela Latinoamericana de Medicina ha graduado a más de 7000 egresados a los cuales se les ofertan 51 programas de formación en especialidades y 6 programas de maestría a distancia. En estos momentos se encuentran realizando especialidades 1434 médicos. La especialidad de postgrado proporciona la actualización, profundización, perfeccionamiento o ampliación de las competencias laborales para el desempeño profesional que requiere un puesto de trabajo, en correspondencia con las necesidades del desarrollo económico, social y cultural del país.” (www.sld.cu)
(2)    Los Objetivos específicos son 1) perfeccionar el sistema de conocimientos y habilidades esenciales, mediante las actividades docentes de las asignaturas del Curso Premédico, basados en la educación de valores morales tales como la responsabilidad,  la solidaridad y la honestidad, teniendo en cuenta las diferencias étnicas, culturales y académicas, en correspondencia con las exigencias del futuro profesional para acceder a la Carrera de Medicina. 2) Ejecutar metodologías de aprendizaje que propicien el desarrollo del pensamiento lógico, la independencia cognoscitiva, la comunicación y la creatividad, mediante la solución de tareas docentes que impliquen el trabajo independiente con la utilización de las TIC, la bibliografía y el intercambio de criterios, ideas y opiniones con profesores y otros estudiantes. 3) Comparar las condiciones socio-culturales y económicas de las regiones y países de procedencia con las de Cuba, haciendo énfasis en la relación Sistema Nacional de Salud-Sociedad, como punto de partida para la toma de decisiones en relación con la futura profesión. Las asignaturas son: Biología, Química, Matemática, Física, Español, Introducción a la Historia y Medicina, Introducción a las Ciencias de la Salud, Geografía de la Salud y Aprender-Aprender. (www.sld.cu)

Algunos Links sobre el tema:
http://www.sld.cu/sitios/elam/
http://www1.rionegro.com.ar/arch200208/s02j22.html
http://www.lafogata.org/02latino/latinoamerica2/a22.htm
http://edant.clarin.com/diario/1999/05/30/e-05701d.htmEstudiar en Cuba
 

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